Madera dura alemana: ecológica e innovadora

Productos y servicios para el mercado global: tenemos los materiales y la experiencia

A pesar de su alta densidad de población (aproximadamente un cuarto de la población de EE. UU. en una superficie más pequeña que el estado de Montana), el 30 % de Alemania está cubierto de bosques. Alemania fue el primer país en el que se decidió cosechar solo tanta madera como uno mismo pudiera repoblar. Se trata de una práctica que ya lleva funcionando más de 300 años y que también se ha aplicado con éxito en EE. UU. De esta forma, la industria aserradora alemana se asegura la materia prima para las siguientes generaciones.

Madera alemana con materia prima sostenible y asegurada

Cada año crece en Alemania un volumen de 120 millones de cbm de nueva biomasa que, en el caso de muchas maderas, aún dista mucho de utilizarse por completo. Una larga tradición forestal y la silvicultura moderna garantizan que el bosque se gestione siguiendo principios ecológicos y teniendo en cuenta la biodiversidad y la sostenibilidad.

Actualmente, tenemos en nuestros bosques reservas de madera que ascienden a aproximadamente 3,4 mil millones de metros cúbicos. Por eso, el bosque no solo ofrece una materia prima segura, sino que, al mismo tiempo, con la madera empleada se reduce considerablemente las emisiones de CO2, lo que supone una gran contribución a la protección climática.

Madera alemana con calidad garantizada

Las principales maderas autóctonas son el haya y el roble. La calidad de estas maderas se examina con precisión alemana y se regula; es la base para la normativa alemana (DIN) y europea (CEN). La calidad también es la base de la madera para embalaje conforme con la directiva IPPC.

En Alemania y Europa, la construcción con madera requiere materiales modernos y adaptados a cada uso que puedan responder siempre a distintas tareas. La industria aserradora y maderera alemana es el mayor productor de madera aserrada de Europa y, con sus innovadores productos, se sitúa en la vanguardia del desarrollo tecnológico.